Espacios de Escucha

Espacios individuales

El objetivo de este servicio es trabajar en la prevención de estados emocionales disfuncionales y conflictivos y que el adulto mayor encuentre en este espacio las condiciones necesarias para continuar con su desarrollo personal y revalorizar esta etapa de la vida. Estos espacios individuales son espacios de reflexión y desarrollo personal que facilitan una mejor adaptación en esta etapa de la vida y en la comunidad.
Prestamos este servicio en distintas situaciones, tanto en instituciones, a domicilio, acompañamiento emocional en internación hospitalaria, como así también en los espacios aportados por nuestros counselors personalmente.


Talleres Grupales

En nuestros espacios grupales, a los que también llamamos Talleres para el Alma, los adultos mayores comparten experiencias y aprendizajes. El clima que reina es uno de respeto, seguridad, confianza y libre de juicios entre el facilitador y el grupo, lo que permite que el participante logre expresarse y ser él mismo. El objetivo es promover la articulación psicosocial entre las personas; profundizar en los valores y actitudes que posibilitan una ancianidad digna e integrada, y facilitar la participación colectiva en la afirmación de la identidad individual, rescatar valores como autonomia, interdependencia, amistad, pertenencia, cooperación, tolerancia y aceptación


IMPACTOS Y BENEFICIOS DE LOS ESPACIOS DE ESCUCHA

Para la organizaciones

Al estimular al residente a través de nuestros servicios de escucha, se previene el riesgo de un deterioro mayor y, en consecuencia, el aumento de la dependencia y la necesidad de recursos humanos por parte de la organización para atender al adulto mayor.

La Fundación se hace cargo de todo lo concerniente a los profesionales, desde la contratación, los pagos, la supervisión y los reemplazos en caso de ser necesarios. De esta forma, se asegura la continuidad y excelencia del servicio.


Para los adultos mayores

El efecto más importante que hemos podido observar tiene que ver con la modificación de la mirada sobre sí mismos. Por primera vez aparece un registro de características propias, que los adultos mayores expresan no haber percibido anteriormente en sus vidas. Como resultado de este cambio, se suaviza esa mirada hostil hacia actitudes conflictivas y agresivas de un compañero con deterioro cognitivo y también aumenta la aceptación de la necesidad de cuidado. El objetivo es que conserven el poder de decisión que tienen, hasta el último minuto de vida, para que asi cada uno viva de acuerdo a como lo dicta su esencia y persona. Los adultos mayores ahora se abren a los cambios y exploran nuevas maneras de usar su tiempo y desarrollarse en su experiencia tal como se presenta en la actualidad.